
A un año todo se extingue,
de manera vertiginosa
e inesperada y es tu culpa,
son tus fantasmas lo que lo ocasionaron,
tu sonriendo atrapado en ese estupido espejo
y parece no importarte
aunque sabes que te engañas.

Ahora si veías como la esperanza tomaba el último barco,
a un lugar al que no estas dispuesto a ir,
y digo ahora si, porque por primera vez lo lamentabas,
toma tan poco tiempo acostumbrarse a ella,
un instante cerca, sirve para añorarla toda la vida.
De pie frente al mar de sueños muertos y lagrimas inagotables,
sueltas una promesa, que se pierde en el horizonte antes de ser escuchada por ti.
La soledad toma sabores inesperados.
Como las sensaciones que dejan las lágrimas al chocar con los peñascos,
y a su vez cuando acarician tus pies en la playa.
La soledad se hace frió, hartazgo y muerte. La muerte abunda, te persigue, sin ganas de alcanzarte. Con un golpe certero caes al piso sin aliento ni vida. Solo los fantasmas son capaces de tomarte en sus brazos y llevarte a eternos caminos ya recorridos. Por fin eres uno de ellos.
Como lastima lo que no es real, los recuerdos no son reales pero existen por que insten en perseguirte.
Aun divisas el barco en el horizonte,
te resistes a dejarlo ir,
como si el extender tus brazos en el vació sirviera de algo.
Estas cayendo, sin saber como ni donde,
Ahora solo estas
Estupidamente en lo único que piensas es en el barco,
Ese barco que lleva la ultima esperanza quizá sin saberlo.
Extraña esperanza que dejaste ir,
Por que solo abandonando a la esperanza se puede comenzar a ser
Así que no arrepientes.
En la oscuridad nuevamente, con una sensación nada extraña, te encontrabas echado en ese catre viejo y maltrecho, pero eso no importa, por que tanto ruido, todos hacían llamadas, tu no tenias a quien llamar, no tienes a nadie, quien se preocupa por ti, quien se percatara de tu ausencia pocas personas, no eres muy agradable, nunca te ha interesado hacer amigos para que, naciste en soledad así viviste no es que no lo quieres si no que algo dentro de ti lo impide.
Aun no usabas gafas de sol, aun no usabas zapatos, solo necesitabas comida y un poco de calor; debiste ser un poco demandante por que tu madre decidio abandonarte, almenos eso crees finalmente que otra razon podria haber existido para que te dejar ahi muriendo, como una cosa inerte...........(parte one)
Con una tristeza en los ojos jamás antes vistos
Unos ojos antes expresivos, de una alegría inexistente, de un algo imaginario
Aquellos ojos que alguna vez sonrieron, por un halago no recibido
Que lloraron por una despedida no anunciada
Y que hoy pertenecen a un fantasma
aquel que acompaña mis delirios
Que exaspera mis desvelos
Que me perpetúa los recuerdos, ya olvidados
Un fantasma que a lo largo de los años se convertido en demonio
Que me observa por las noches con sus ojos de dragón
Sin descanso, sin huida, sin tregua
Y parece que lo más sensato es aceptarlo
Jamás se ira, será tu vida, causara tu muerte.
Al final, de cara con la ausencia, sin poder voltear
Sin incertidumbres, agotadas las excusas,
Fuera de tu patética existencia trivial, sin nada para dar
Sin sentir, sin pensar, sin creer, sin la necedad de ello
El final de la existencia, mas ignorantes que al principio,
Insignificantes, olvidados, doloridos, sin mas que el profundo dolor
Que se conservara a lo largo de los años, el pasar de los soles.
Si la angustia acumulada por los minutos avasalladores,
pudiera huir a una cueva lejana,
para quedarse ahí hasta conseguir el olvido
Si alguien aun esperara, en las penumbras de lo incierto, que el alma regresara
Si quedara tiempo que perder, sin que te acercara a la ausencia
Y no se pudiera volver, de los caminos aun no recorridos
Aniquilando el por venir, reinando la imaginación
Con silencios espaciosos, para conversar a solas,
con las voces que se escapan por mis oídos
Naufragando en aguas escarlatas, llegando a islas de soñadores
Encontrando los escombros del placer, las ruinas de la felicidad,
en los recovecos de la tierra olvidada, donde se posee la verdad,
que no cambia los engaños, donde pensar no ayuda y vivir te aleja mas de tu precoz seguridad, te acerca mas a los demonios, que surgen, para atormentarte a pasos agigantados,
como los que doy en la habitación, intentando medirla, intentando llenarla,
en las horas de desvelos, en las encrucijadas aspirando alcanzar a la ausencia.
¿Como asesinas a un fantasma?
Un recuerdo que alguna vez paso
Se convirtió en cadáver de tiempo que jamás regreso
De un sueño que nunca retorno.
Que comenzó a atormentarte hace mucho
Primero lentamente como una sensación de satisfacción
Después se apodero de ti
Se pego uniéndose a tus huesos
Forma parte de tu olor.
Era todo, un cadáver que marca tu ser, tu dolor, el temor, la soledad
Que a veces te deleita, otras te enloquece, pero siempre te acompaña
Viento el mundo lento, ajeno trivial,
Con un hartazgo que parece eterno, con huecos y abismos,
Que se agrandan y profundizan, según la sangre que brota,
de las tristezas y vidas acumuladas.
Como matar a un fantasma, como matar a algo que no existe, pero atormenta;
Como matar a los demonios, como olvidarlos, como sonreír para que hacerlo
Y mientras por las noches, los delirios, los recuerdos que son vidas,
De la ausencia que se acerca y asecha desde las tinieblas en las que los destinos
Se guardan y proliferan, en las que una decisión no cuenta por que no habrá nada que la escuche, nada que la permita, que hacer para que vivir, hacia donde correr.
Y como matar acaso será fácil y no aumentaran los fantasmas, que una vez muertos atraerán espectros en un sin fin de historias muertas, que quizás no hagan vida, pero determinen la tuya con que fuerza matas algo, sabiendo que ya lo exterminaste una vez, encerándote en un circulo de presente infinito.
Cuando buscas soledad, te escondes bajo la almohada, no sales no comes, no hablas,
platicas con tus grillos, no ves a nadie, te fumas a los fantasmas, embriagas a los recuerdos, torturas a tus demonios, con una sonrisa de entera satisfacción en la cima del olvido.
Pero cuando la soledad te llega; no la esperabas, llego, tomo asiento, prendió tu sonrisa, enmarco los recuerdos, comenzó a torturarte, te vuelve loco entre unas cuantas paredes, caminas y caminas y no avanzas, nada llenas, acuchillas minutos, los pones en agonia pero no mas de lo que sus cadáveres esparcidos en tu memoria pueden dañarte. Hasta asfixiarte, en una danza de vida y muerte, vida por que te la dan, muerte por que cada cadáver te acerca más a la ausencia, llena de torturas y frases incompresibles.
El ansia de la obscura tentación
Un recuerdo imborrable que aparta las sensaciones
Un descuido y ya nada importa.
El escalofrió que produce la sed
El deseo que sea hoy, que exista un mañana, uno aunque no dos;
Llevando hasta el límite del infierno las pasiones mas sometidas
Cayendo en muerte y vida.