Sabes princesa panda es lindo saber que tengo a alguien como tu siendo mi novia favorita te amo.
Quizá al final no era tan favorita.
Enfrentando la vulnerabilidad.
Con el temor a cuestas y la oscuridad tras de ti
No deseas voltear por el miedo de lo que asecha
Por lo que creaste y por lo que puede estar ahí que no es tu imaginación que es algo más
Y volteas a tu alrededor y ves extrañas existencias que habías vislumbrado antes pero no habías percibido. Aquí en la eternidad entre lo idéntico de nuestras soledades que están atrapadas contigo con los mismos temores y la misma oscuridad asechando, viven lo mismo, solo que en distintos caminos que no están tan distantes
Extrañas lo que has dejado atrás eso te atormenta son tantas cosas que no habías visto en su totalidad que habías buscando y hecho crecer durante tanto tiempo y que ahora se disipaba en la niebla del temor y la ansiedad y esa necedad de dejar atrás
Todo la existencia previa te asecha cual demonio y extrañas, claro que extrañas mientras te sientes extraño en este lugar que redescubres.

Ahora si veías como la esperanza tomaba el último barco,
a un lugar al que no estas dispuesto a ir,
y digo ahora si, porque por primera vez lo lamentabas,
toma tan poco tiempo acostumbrarse a ella,
un instante cerca, sirve para añorarla toda la vida.
De pie frente al mar de sueños muertos y lagrimas inagotables,
sueltas una promesa, que se pierde en el horizonte antes de ser escuchada por ti.
La soledad toma sabores inesperados.
Como las sensaciones que dejan las lágrimas al chocar con los peñascos,
y a su vez cuando acarician tus pies en la playa.
La soledad se hace frió, hartazgo y muerte. La muerte abunda, te persigue, sin ganas de alcanzarte. Con un golpe certero caes al piso sin aliento ni vida. Solo los fantasmas son capaces de tomarte en sus brazos y llevarte a eternos caminos ya recorridos. Por fin eres uno de ellos.
Como lastima lo que no es real, los recuerdos no son reales pero existen por que insten en perseguirte.
Aun divisas el barco en el horizonte,
te resistes a dejarlo ir,
como si el extender tus brazos en el vació sirviera de algo.
Estas cayendo, sin saber como ni donde,
Ahora solo estas
Estupidamente en lo único que piensas es en el barco,
Ese barco que lleva la ultima esperanza quizá sin saberlo.
Extraña esperanza que dejaste ir,
Por que solo abandonando a la esperanza se puede comenzar a ser
Así que no arrepientes.